El camino escabroso, pero llegamos con bien. A punto estuvimos de entrarle a otra fiesta, pero como iba disfrazado de monja gótica..., no sé si me hubieran aceptado los cuarentones contadores que festejaban entre números y libros diarios ambientados con Rafael.
Al entrar, ví a Enrique y al Refri. De monje y de oso panda. Adentro, había una vestida atropellada zombie (Magda, Uva, Oswaldo, o como les guste llamarlo), un cónde drácula (Pablo), un diablito con una colota!!!! un simpático gordito (Oscar) con sonrisa de angelito y otro, del que solo recuerdo lo ajado de su rostro.
Nos recibieron con una bebida de piña con vodka, supongo, sabía deliciosa!!! También con taquitos dorados que sabían a gloria, y no precisamente trevi, con una salsita, ahh!!!!
Entrada la noche, nos pusimos a hacer perfomance de uno en uno. Como es mi costumbre..., para qué les digo cuál es mi costumbre si ya la conocen? Sin saber ni cómo ni cuando, ya estábamos todos bailando y cantando como locos, grite y grite.
Jugamos botella, nos divertimos como locos pregunte y pregunte obsenidades, después bailamos y cantamos hasta que nos dieron las tres de la mañana y nos acordamos del cambio de horario. Entonces le quitamos una hora al reloj. Y eran las dos otra vez!!!
En fin. Salimos el lobo, lugo y yo, a eso de las tres y media.
En pocas palabras, me la pasé súper bien, me divertí bastante y estuve muy divertido cante y cante canciones de antaño al lado de todos bailando y haciendo desfiguros a la luz anaranjadiza del patio.
Enrique y/o quienes hayan hecho la fiesta se lucieron, fueron muy buenos anfitriones y me hicieron pasar una velada inolvidable.
(Cómo contacto a oscar??)